sábado, 13 de abril de 2013

¿QUÉ DIOS?




Se te acercó un dios, esta noche,  y no supiste.
Desapercibido,  te dejaste abrazar.
Te susurró extrañas palabras,
te dejó conmovido.

Y se retiró, rumbo a las sombras,
abandonándote perplejo,
preguntándote sobre aquel extraño ser,
aquella presencia que se alejaba.

sábado, 16 de febrero de 2013

EL FISIOTERAPEUTA Y LA CULPA


Probablemente más culpa mía que tuya.
Después de todo, tenías su permiso.
Esos juegos, yo debiera saber a dónde apuntan.

Sé que excita:
La diferencia de edad,
Mi semi desnudez.
Sobre todo, la ambigüedad del contacto,
mientas amasas mi carne.
La posible culpa
-mis amigos, los dos sois-.

Pero, ¿y qué?
Después de todo, me gusta jugar con fuego.

miércoles, 9 de enero de 2013

POSESIÓN EN DOUZ (45 MINUTOS)




Me pregunté qué haría allí:
     un fundamentalista dando un masaje.
El vaquero, tan actual,
     me hizo sospechar.
Me intrigó el contacto, tan persistente,
     en mi columna:
Arriba y abajo, trabajada;
     los tiempos divididos de desigual manera.
- no creo que el hueso sacro para tanto dé -
La delicadeza, firme y sin dudas,
con la que el primer centímetro de la toalla bajaste,
     saltó la primera alarma.
Pero tus manos se deslizaron por mi espalda,
amasando mis brazos, 
     para detenerse en mis manos.
¡Con qué intensidad se amoldaron las cuatro!
     Pienso que ese fue el verdadero disparo.
Y regresaste a mis vertebras.
     Y más abajo: segundo centímetro.
El tercero,
después de repetir el contacto de las manos,
     te lo concedí yo.

Pero hacía frío, no me entendiste sobre el aire.
Tiritando, casi con espasmos, no pude evitarlo:
     Todo se derrumbó.

Mas terminó siendo irrelevante.
     Volvimos a recrear la complicidad.
Sin nada que perder
- en ti la erección era también evidente -,
     me giré y me mostré.
Sin tiempo, cuchicheamos sobre el cómo:
     Otro masaje, o mi habitación.
Temeroso, sentenciaste: “imposible”.

LO mejor, el firme contacto de sus manos,
     ese sincero apretón.
De espaldas, sin verlo, solo así,
     fui todo suyo.


domingo, 6 de enero de 2013

HAMMAN EN MARRAKECH




Me parecía una duna al atardecer,
de fondo las nieves del Toubkal.
Así vi tu pezón destacando
en tu ondulado pectoral,
Piel negra sobre la blancura del azulejo.
Nunca vi tanto musculo, en carne tan prieta.

No eras el único en el hamman.
Ni estaba seguro yo.
Las escasas miradas, esquivas,
bien podrían ser curiosidad.
Luego me dirías que árabe y conservador
(un barbudo) me creíste.

Tan discreto que solo un accidente,
una casualidad, me hizo sonreírte.
Ni tu toalla sobre tu vientre,
ni espejos, ni mi desnudez expuesta.
No, ni siquiera el tiempo que se agota.

La caza, más excitante,
en las callejuelas de la medina.
Ora delante tú, ora retrasado yo.
Ni aun así seguro.

Casi perdida la partida,
directo viniste a mí.
-¿un café?
Lo mas difícil después,
dónde consumar.

viernes, 7 de septiembre de 2012

LÁNGUIDA



De alguna manera lo evitaba.
Demasiada necesidad en su mirada.
Deseo semi-oculto,
admirador que no se atreve a romper el tabú,
a tocar el cuadro en el museo,
a acariciar la estatua.

Ciertamente me halagaba
-y diría que era un secreto compartido-,
pero no, nunca me lo planteé.
Maduro y poco agraciado, fuera de mi coto de caza.

Hoy me dicen que nos ha dejado:
una muerte oscura, sórdida quizás.
Y no puedo dejar de especular
con historias surrealistas
-italianas, no podría ser de otra manera-.
Un jovencito, dinero de por medio;
cierta violencia –solicitada o no- que se fue de la mano.

Y dos pensamientos flotan, se repiten, insistentes:
¿Tanto me hubiera costado?
Mi final, ¿lo estaré contemplando?

domingo, 3 de junio de 2012

STELLAR DEATH #1



No sé bien si danzo a tu alrededor
o compartimos un mismo centro:
en mi egocentrismo, eres tú quien gira.
Las referencias y las percepciones se confunden.

Advierto cómo tu energía se consume:
cómo te inflamas a cada nueva ola de ¿pasión?
Cómo te agotas en etapas más y más cortas.
                                          (más y más intensas)
Una tras otra tus fuentes sucumben,
Y, a borbotones, te expandes.

Solo tú cubres mi cielo,
Solo tú, durante esos fugaces últimos instantes,
ocultas el resto del universo.
Hasta que en tu último estertor mortal
me abrazas y engulles.

“Polvo al polvo”, a mis orígenes regreso.
El ciclo completo, la epopeya termina.

                                                   Finalmente uno.

domingo, 27 de mayo de 2012

LO QUE QUEDA



Siempre es el perfume.

El olor, la  fusión:
La  simbiosis de sudor, saliva y semen.
Posturas imposibles, giros insospechados en los susurros.
... Los pensamientos que no se deben descubrir.
La intensidad no esperada,
El secreto medio desvelado.
De deseo, de posibles.
De  Miedos y anhelos.
Incertidumbre: ¿un reencuentro o dejarlo pasar?

Lo único que permanece.

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