viernes, 19 de febrero de 2010

SILENCIOS EN GRIS

Todavía quedan silencios ...

Salimos juntos; paseamos, reímos.
Comentamos sobre hombres, sitios y técnicas.
Me dices lo guapo que estoy, sin darle importancia.
En pasado, hablamos de "nosotros".
Lo tenemos claro: aquello terminó.
De casualidad, coincidimos con tu chico actual.
Naturalmente, os besáis.

Pero en ciertos momentos, silencio.
Apartamos las miradas,
de nuestras copas bebemos.
Tal vez los dos sepamos que nos perdimos algo.
Algo que quedó pendiente, indefinido y en tonos grises.
Olvidado, cuya memoria, tal vez, se recupere callando.

domingo, 14 de febrero de 2010

GRAN ERROR

Lo supe en todo momento.

Al despedirme ayer, dejando una llamada perdida en tu móvil,
yéndome con tu número en mi colección de ellos.

Al enviar, después, ese sms, invitador y sugerente:
un falso texto de breves palabras.

Durante los 90 minutos que compartimos en el bar.
Tu conversación a borbotones, tus anécdotas intrascendentales.
Mis breves frases, la defensa tan obvia.
Lo debiste notar por la posición de mis brazos, de mi cuerpo;
cruzados aquéllos sobre mi pecho, mientras me retraía yo hasta el límite:
la pared del bar no me dejó escapar más allá.

No faltó nada para completar el cuadró:
incluso amigos y amantes comunes, aunque no te dieras cuenta.

Aun así, lo hice.
Sopesé mis palabras, dudé en la casi despedida. Te invité casa.
Y según entrábamos por la puerta me preguntaba cuánto duraría aquello.
Demasiado, me respondí enseguida.

Un error, me repetí, mientras me besabas, mientras me dejaba llevar.
Mientras recorrías mi cuerpo con avidez.
Un error, mientras te forzaba a correrte.
Mientras te contaba mentiras blancas, llenando momentos postcoito.
Cuando te intentaba borrar de mi mente, después de realmente echarte de mi casa.


Y después de una interminable ducha,
tratando de borrar todo vestigio, todo olor
-de percibir cómo tu presencia persiste, a mi pesar-.
De intentar distraerme con cualquier cosa,
caigo en la cuenta que es el vacío de siempre,
la necesidad, obsesiva, de llenarlo.
Errores como éste, sí,
una y otra vez, me empuja a cometer.

sábado, 13 de febrero de 2010

NARANJA

El color, naranja.
La toalla, inmensa;
que cubre vergüenzas y desvergüenzas.
Sobre una pila de ellas, esperando al siguiente.
Testigo de mis conquistas; de mis fracasos.
Final de una noche de pasión.
Ducha y un breve, difícil adiós.

Por un instante navega mi mente, mi deseo.
No más naranja: mis verdes, mis azules, también para ti.
Y comparte algo más que mis toallas.
Quédate.

martes, 9 de febrero de 2010

RACIONALICEMOS

Seamos adultos, maduros.
Racionalicemos.
No nos dejemos llevar por las pasiones.

Después de todo,
¡somos tantos los hombres solitarios!

Aún así, si me llamas,
sin dudar, al vacío me lanzo.

sábado, 6 de febrero de 2010

TRES PROBLEMAS

Lo confieso: tengo tres problemas.

- Me tientan los hombres en exceso masculinos.
- Demasiado juego en los lugares públicos.
- Soy un adorador del fuego: arriesgo.

(Y con sorna lo digo)
Más de un improperio, o un par de hostias, de equivocarme,
algún día me llevaré.

viernes, 5 de febrero de 2010

LIBACIÓN

Te regalo …


Regresar a tus veinte años:
una erupción violenta,
dolorosa casi. Innecesaria viagra.

La visión de piel y forma,
todavía magníficas,
a pesar de haber dejado atrás el cenit.

La ilusión de que yo también te deseo,
que no importa tu decadente cuerpo,
su gloria pasada y triste.

Un orgasmo súbito e impúdico,
de miedo y placer oscuro,
en un sitio impropio.

Mi brindis al Sol. Mi plegaria y sacrificio:
que los dioses se acuerden también de mí,
cuando la decrepitud me alcance.



… un joven y vibrante cuerpo.

lunes, 1 de febrero de 2010

HECHIZO

Un encantamiento, eso debe ser.
¿Qué otra explicación cabe,
cómo explicar sino esta dependencia?

Doce horas arrastradas durante semanas,
como golpes persistentes, inesperados.
Malaria que ataca de incógnito,
cuando curado te crees.

¿Qué conjuro me sanará?
¿Quién me mirará a los ojos, para decir
... "sígueme"?

Rotas mis viejas cadenas,
aceptaré las nuevas.

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